Diego y Débora pasaron la Navidad en familia y recibieron el 2010 con su grupo de amigos.
Dicen que la fórmula de su amor es cultivar el perfil bajo y participar de la menor cantidad de eventos posibles. Detrás del misterio del paradero de Diego Torres (38) y Débora Bello (33), algunas hipótesis hablaban de crisis de pareja y hasta de separación. Sin embargo, el cantante y la modelo reaparecieron en escena, en todo su esplendor. Besos, abrazos y mucho amor en la arena, para desterrar el mito de que el tiempo atenúa la pasión. Ella, además, les aseguró a sus amigas:
"Hoy con Diego estamos más juntos que nunca". Después de casi seis años juntos, la pareja cumplió su frecuente ritual: pasar la Navidad en familia y el Año Nuevo entre amigos. Una ocasión especial para reencontrarse, sobre todo, después de que el artista viviera varios meses de triangulación entre Miami, Buenos Aires y Los Angeles, en la preparación de su nuevo y tan esperado disco. Aunque todavía no tiene nombre, el trabajo producido por Universal Music Group tiene fecha estimada de lanzamiento para marzo, y renovará la discografía del cantante, quien presentó por última vez una creación suya, en 2006, con “Andando”. Desde entonces, Diego se dedicó a una etapa creativa y a afianzar sus lazos con Débora. Aunque todavía no tienen planes concretos de boda ni hijos –esta última, una cuenta pendiente para la pareja-, ambos se instalaron en el Conrad Resort & Casino, donde la modelo desfiló el domingo 3, en el tradicional evento de Roberto Giordano.
Instalada desde el 26 de diciembre en Punta, donde conduce el programa “Verano Fox Sports”, la figura de Rud Models recibió a su novio el martes 29 de diciembre. Un día después, él la acompañó al parador de Fox Sports, en La Barra, donde disfrutaron de un día de sol, amor y playa. Aunque sea difícil, Diego y Débora lograron esquivar el circuito de eventos esteños. Fue así como celebraron el Año Nuevo en la casa de unos amigos y, pese a que tenían ganas de salir, concluyeron la noche en ese mismo lugar. La revancha llegaría el sábado 2. La primera parada fue en la cotizada fiesta de Laith Pharaon, hijo del magnate saudita, Gaith Pharaon, quien construyó el actual hotel Four Seasons de Buenos Aires. Después de bailar y tomar algunos tragos, la noche de Torres y Bello terminó en Tequila, donde saludaron a sus amigos y dueños de la disco más importante de Punta, Osvaldo Brucco y Paola Pravato.
Durante el día, mientras Débora grababa el programa, Diego, quien lució más delgado, se entrenaba de forma intensiva en un running que cruzó La Barra, Manantiales y Punta Piedra, sobre la ruta 10, que une Punta del Este con José Ignacio. Y, más allá que ambos mantienen un físico privilegiado, lo que en este comienzo de año lució de forma inmejorable es el amor que une a la pareja, que, al igual que el sol que los cobijó durante los últimos días, despejó los rumores de crisis y separación que se cernían sobre ellos.
por Diego Esteves
Fotos: Southern Press y Martín Rodríguez Gambaro.
DIEGO,EN URUGUAY TE AMAMOS,NO CAMBIES NUNCA TU HERMOSA FORMA DE SER,QUE SEAS MUY FELIZ JUNTO A DEBORA.ANDREA-MONTEVIDEO.UY
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